Son las 16:04 del día 4 de Septiembre. Han pasado 8 años desde que abandoné Hollownest por primera vez. Estoy nervioso. Voy a la tienda digital, busco, y ahí está: Silksong. Esperándome. Intento comprarlo, error. Mal vamos. Repito el proceso, error. Tras 23 largos minutos, llenos de fallos y frustración, consigo comprarlo e iniciar la descarga.
Mientras veo avanzar el porcentaje, vuelven a mí las sensaciones de Hollow Knight. Recuerdo lo que sentí al empezar: “que plataformero tan raro”. Pobre iluso. Durante las siguientes horas, me frustré bastante. No era lo que yo esperaba, pero tampoco sabía qué esperaba. Lo vi de oferta, vi las imágenes promocionales y lo compré sin pensarlo mucho. Después de una primera tarde, pensé: “vaya forma de tirar el dinero”. Pero algo hizo clic. Casi sin darme cuenta. Al día siguiente, quería volver a jugar, quería volver a esa ciudad gris y oscura, a esas cavernas iniciales, a intentar pasar ese enemigo que me sacaba de mis casillas. Cuando me di cuenta, llevaba una semana jugando todas las tardes sin parar. Me había enganchado.
Ahora, 8 años después, creo saber qué me espera cuando inicie el juego. Creo saber a qué me voy a enfrentar y doy por hecho que me voy a frustrar, pero no a rendir. El porcentaje ha llegado a la mitad. Saco el móvil y me pongo a mirar reels de Instagram; todo el mundo sabe que así el tiempo pasa más rápido. Al llegar al tercer o cuarto reel empiezan a aparecer vídeos de Silksong. Bloqueo el móvil en seco. No quiero spoilers.
Un sonido me saca del trance, la tele se pone en negro y de pronto lo veo: «Team Cherry», y después, «Silksong«. Me maravillo con los colores, la animación, la definición de la imagen. Todo es como me lo había imaginado. Iniciar partida. Es el momento que llevo esperando 8 años. Toca disfrutarlo como merece.
PRIMERAS HORAS
No sé cuántas horas llevo jugando. Da igual: estoy enganchado. Las animaciones, los colores, la luz… todo deslumbra. Pero hay un problema: el control. Hornet no tiene los mismos movimientos de nuestro amado caballero, es más ágil, es más rápida. Eso está bien, pero lo que no está bien es el golpe en el aire hacia abajo.
Si has jugado Hollow Knight, tan pronto pongas las manos en el Silksong lo entenderás. En Hollow Knight podias pasarte escenarios “rebotando” sobre los enemigos, sin mayor problema. En Silksong también puedes, pero no es tan fácil al principio. Hornet tiene un golpe hacia abajo que lo hace con inclinación. Nuestro amado caballero lo hace recto hacia abajo. Tardarás unas horas en hacerte con este nuevo movimiento, justo en el momento que descubrirás los blasones que ofrece el juego y verás que puedes cambiar los movimientos. Eso ya es otra cosa, ahora si que podemos avanzar. Pero mientras yo me peleaba por dominar el control de Hornet, se estaba librando otra batalla mucho más sucia. Una que no tenía nada que ver con la habilidad, sino con la paciencia.
PRIMERAS CONSIDERACIONES
Desde que salió el juego, no he parado de ver videos , artículos, tweets y posts hablando de este tema. Que si “se cargaron el juego”, que si “los desarrolladores no tienen ni idea”, que si “vaya forma de estropear un juego”. Todo porque no te ponen un banco de descanso al lado de la puerta del jefe. Aclaremos un par de cosas, porque parece que a muchos se les olvida lo fundamental.:
Los desarrolladores del juego NO se han cargado nada. NO han estropeado nada. Ellos decidieron que el juego sería así y así se tiene que jugar. No es que sacasen un Silksong y luego con un parche o un update “movieran” los bancos. Es que desde el inicio están así. ¿No te gusta tener que repetir el camino hacia el jefe? Es respetable, pero eso no quiere decir que “estropeasen” el juego. Es una decisión creativa tomada por los creadores del juego y se respeta, puedes compartirla o no, pero eso no estropea nada. No hace que el juego “pierda” 3 puntos, y desde luego, bajo ningún concepto, da derecho a insultar a los desarrolladores, a faltarles al respeto o a tacharlos de “inútiles”. Si no te gusta la mecánica del juego, es respetable, pero no justifica ninguna de esas actuaciones. Si no te gusta, es tan simple como dejar de jugar. Anda que no habremos dejado juegos a medias TODOS por tener algo que no nos convence, y no pasa absolutamente nada.
Quejarse de un planteamiento diferente para el enfrentamiento con un jefe de un juego hasta el punto de llegar a las faltas de respeto, es simplemente deleznable. Hay mecánicas en muchos juegos que a mi no me convencen, pero no por ello insulto a los desarrolladores del juego. En Metaphor, las escenas del reloj informando de un nuevo día me sacaban de mis casillas, eran repetitivas, absurdas y agotadoras. En God of War Ragnarok hay un personaje sobre el cual intenté miles de veces lanzarle el hacha para ver si así se quedaba callado, pero resulta que no se podía. Pero esto no hace que esos juegos bajen la nota, es simplemente que no me gustó ese punto. ¿Es justo bajarle la nota a un juego por algo así? Desde luego para mi, no lo es. Y es una lástima que este ruido infantil opaque lo que de verdad importa: el propio juego. Porque una vez que dejas de lado los lloros y te sumerges en Silksong, descubres una obra de arte.
EXPLORANDO EL DESAFIO
No tenía muy claro como denominar este párrafo, no por dudas sobre lo que quiero trasladar, si no por que quiero trasladar demasiadas cosas.
Silksong no deja de ser un metroidvania, difícil, pero un metroidvania. Tiene sus mapas enrevesados, sus caminos bloqueados que tan pronto consigues una nueva habilidad, vuelven a tu mente como un golpe de realidad, acompañados de un “anda, esa puerta” y , quieras o no, algo te empuja a ir hacia esa puerta que ahora puedes abrir. El camino casi nunca es sencillo, pero lo haces igualmente. Sabes que tienes que ir hacia la parte de arriba del mapa, pero, ¿por qué no desviarse por este camino de aquí que acabo de abrir y en el que me acaban de matar? Esa es la sensación que tan bien te proporciona el juego. Quieres explorar, quieres investigar, es muy probable que tan pronto entres en una zona nueva vayas a morir, pero quieres hacerlo igualmente. Todas las zonas tienen algo que descubrir, algo que te maravilla, algo que te encanta y te engancha. La ciudadela es simplemente maravillosa, su diseño, sus salas, su maquinaria, todo está pensado para trasladarte la sensación que debe trasladar: una ciudad ostentosa diseñada para diferenciar las clases sociales. Desde las partes de maquinaria interna hasta saunas, comedores enormes, salas opulentas. Todo con ese aire sombrío de abandono. Para mi , con diferencia, la mejor parte del juego.
Los jefes son otro cantar, hay jefes absurdos que solo sirven para sacar tu lado más oscuro de frustración y otros que te son simplemente fascinantes. No voy a entrar en detalles para evitar spoilers, pero hay diseños de jefes que me parecieron simplemente dignos de enmarcar y otros dignos de prenderles fuego ( pero no por el diseño, más bien por lo frustrantes que eran).
Todo esto, desde el inicio cuando sales del carruaje, hasta la parte más alta de la ciudadela, muestra una transición preciosa traducible en “avanzar desde los bajos fondos hasta la parte de la más alta sociedad”. Todo tiene un aire a Hollownest, pero todo está lejos de lo que era nuestra antigua ciudad.
Al final, Silksong no es solo el juego que llevamos años esperando; es un espejo. Refleja la maestría de un estudio que respeta a sus jugadores y, a la vez, la impaciencia tóxica de una parte de la comunidad que ha olvidado cómo disfrutar de un desafío. Durante el mes y medio que lleva el juego en el mercado, he visto tantos lloros sobre su dificultad, que me hacen recordar grandes clásicos que, visto lo visto, hoy en día serían criticados hasta la extenuación. Super R-Type, Parodious, BattleToads, Probotector, Ghoult’s and Ghost’s . Todos eran juegos difíciles, muy difíciles, pero enormes juegos diseñados con mimo, con cariño, con detalle. Esto me hace pensar algo muy concreto: ¿Un juego debe ser hecho para que el Streamer de turno pueda obtener más subs? O, quizás, ¿un juego debe ser la representación de lo que su creador quiere transmitir y si no te encaja, no pasa nada por dejarlo? Evidentemente es más fácil culpar a los desarrolladores, culpar a los creadores, de que han hecho un juego que tiene tanta fama que te conseguirá nuevos followers, en vez de admitir que ese juego no es para ti.
Puede que finalmente debamos abandonar esa idea de que TODOS los videojuegos tienen que gustarnos a todos, porque no es así. Silksong es un muy buen juego, un digno sucesor de Hollow Knight, pero no es para todos.