Si hay géneros de videojuegos que me han gustado casi «desde siempre», uno de los primeros que estaría en mi lista son los Metroidvania, desde que Simon Belmont puso un pie en Super Nintendo, desde que Samus aterrizó en mi salón. Desde que «ibas corriendo pa’tras» con Alucard en Symphony of the Night. Este género reconozco que tiene algo que me engancha, que me lleva a desesperarme disfrutarlos.
He jugado muchos títulos de este género y todos tienen sus más y sus menos, y hace unos días vi Awaken: Astral Blade y decidí darle una oportunidad. «Vamo’pal lio»

RECORRIENDO ISLA HORACIO
Lo primero que tengo que reconocer es que el juego me recordó bastante a Stellar Blade, pero en 2D. No sabría explicar exactamente por qué, pero fue una comparación que me acompañó durante buena parte de la aventura. El juego usa unas animaciones que a mí no me acaban de convencer, me recuerdan un poco a animaciones hechas en «flash» y no es un estilo que me guste, pero el apartado artístico del juego compensa esas sensaciones. Los escenarios me parecieron muy bonitos y profundos, y los diseños, en general, bastante originales, aunque eché en falta mucha más variedad de enemigos. Vale que el juego no es que sea precisamente largo, ni incluso para conseguir los dos finales ( no sé si hay más, yo conseguí 2 😜 ), pero la variedad de enemigos es bastante escasa. Mención especial a los diseños de los jefes finales, que ahí sí que reconozco que se esmeraron bastante, principalmente con el jefe final, que me parece un diseño increíble.
Los movimientos de Tania, a pesar del estilo de animación, son bastante ágiles y rápidamente te haces con el funcionamiento de las dos armas ( son 3, pero realmente usas dos, la tercera es casi un adorno). Y este punto es precisamente el que me lleva a la parte que menos me gustó del juego: las habilidades.
Habilidades como excusa, no como mejora
¿Qué quiero decir con esto? Que en todos los Metroidvania cuando consigues una nueva habilidad, no puedes evitar que te venga a la mente alguna zona del mapa a la que no pudiste acceder y pienses «anda, ahora puedo ir allí». Es una mecánica clásica de este género y Awaken: Astral Blade lo usa de la misma forma, solo que la forma de conseguirlas es diferente a otros títulos y en gran medida no son habilidades, son excusas para impedirte avanzar en el juego. Sin entrar en spoilers, llegado un punto de la historia necesitas atravesar unos portales y para ello, necesitas una habilidad. Pero esa habilidad se limita solo a eso, a cruzar esos portales. No es una habilidad que puedas usar como un dash o un doble salto. Es simplemente una habilidad para atravesar esos portales que te llevan a otra zona del mapa. A mí particularmente este tipo de limitación para continuar la historia no es algo que me gustase, me pareció un poco metida con calzador y casi como excusa.
LA HISTORIA
Pues siguiendo un poco en la línea de las habilidades, con la historia me parece un poco más o menos lo mismo: una excusa. No voy a comentarla porque soy partidario de que cada uno descubra la historia por su cuenta, pero me pareció una sucesión de excusas un poco sin sentido, decisiones un poco fuera de lugar y «giros de guion guionizados». No tengo la sensación de que me contaran una historia que me gustaría volver a vivir, ni desde luego no hubo ningún momento que me incitase a «necesito saber como sigue esto». Para mí los juegos tienen que tener una carga narrativa notable, de lo contrario, acaban rápidamente en el olvido y posiblemente esto es lo que le vaya a suceder a este juego.

entonces, ¿en qué quedamos?
Pues quedamos en básicamente lo que dice el título del artículo: es un juego tan bonito como irregular. Tiene diseños espectaculares, escenarios muy bonitos y peleas intensas. El problema es que, para mí, ahí termina todo lo que tenía que ofrecer. No hay una trama que enganche, no hay ese feeling de que vas a querer jugarlo de nuevo pasados unos años. ¿Es malo? No necesariamente. Lo he pasado entero con sus dos finales, lo he disfrutado, me ha entretenido, lo he sufrido como todos los Metroidvania, pero hasta ahí. ¿Mi recomendación? Si eres fan de este género y lo ves de oferta, adelante.